sábado 9 de enero de 2010

Diez libros, diez propósitos para un año

Dentro del saco de propósitos de Año Nuevo (de obligado incumplimiento) siempre me gusta tener una lista de libros para leer aunque siempre haya alguna que se cruza por en medio y otros que se empiezan pero nunca se terminan.

1. A. Birley: Marco Aurelio
2. E. Gombrich: Historia del Arte
3. C. Darwin: El origen de las especies
4. M. Montaigne: Ensayos
5. Shakespeare: Hamlet
6. S. Volkov: Shostakovich and Stalin
7. VV.AA: Los Simpson y la filosofía
8. VV.AA: Gramática de la lengua española (parte...)
9. C. Dickens: Grandes Esperanzas
10. A. Tolstoi: Los cosacos

lunes 4 de enero de 2010

La muerte de Prokofiev

Hay muy pocas biografías más interesantes que la de Serguei Sergueivich Prokofiev (1891-1953). Nacido en una familia acomodada, comenzó a estudiar música desde muy joven desarrollando a la vez su labor como compositor y como pianista. Muy pronto, alcanzaría cierto renombre como compositor trabajando para los Ballets Rusos de Diaghilev, pero sobre todo, alcanzaría renombre internacional como pianista dando conciertos por todo el mundo. Al mismo tiempo que la música, desarrolló un gran interés por el ajedrez. Llegó a ser jugador de primera categoría en Rusia e intimó con los campeones mundiales Botvinik y Capablanca.

En 1918 tuvo su primer gran éxito con la Sinfonía Clásica: una sinfonía escrita en el estilo de Haydn pero contemplada con dos siglos de distancia:





Con la Revolución decidió exiliarse y vivió en Europa y Estados Unidos viviendo de los encargos y de los conciertos en los que trabajaba como solista. Sin embargo, en 1936 decidió volver a Rusia e instalarse en el paraíso comunista.

Stalin le había prometido convertirle en un icono de la música soviética y cierta libertad de actuación. De esta época datan muchas de sus obras más populares: Pedro y el lobo y - sobre todo- el ballet Romeo y Julieta:


Sin embargo, con el fin de la Segunda Guerra Mundial todo cambió para Serguei Sergueievich. Stalin comenzó a considerar su música peligrosamente osada y alejada de los parámetros del realismo soviético. Después de varias advertencias y amenazas, su música fue públicamente condenada en 1948 por Zhdanov y su mujer fue arrestada. Su vida se convirtió en un infierno y la ira de Stalin cayó sobre él. Abrumado por el rechazo de sus compatriotas, de la crítica oficial del partido y sin apenas recursos, Prokofiev muere el 5 de marzo de 1953. Ese mismo día había muerto Stalin, su verdugo. Como su casa estaba situada cerca de la Plaza Roja y millares y millares de personas acudían de toda Rusia para llorar al amado tirano, su cadáver tuvo que esperar tres días en casa hasta poder sepultado. Al funeral acudieron apenas unas pocas personas y no hubo música, pues todos habían ido al entierro de Stalin. Alfred Schnittke relata cómo la tarde de su entierro, un pequeño cortejo fúnebre llevaba a hombros el pequeño ataúd de Serguei Sergueievich hacia las afueras. Mientras tanto, la ciudad entera caminaba en dirección contraria bajo la nieve, hacia el centro, para rendirle el último adiós al gran tirano.

¿Sabías que Serguei Prokofiev se casó con la cantante española Lina Lluvera?¿Sabías que en 1935 la Orquesta Sinfónica de Madrid estrenó su Concierto para violín nº 1?

¿Sabías que Prokofiev compuso 9 óperas a lo largo de su vida de las que hoy apenas ninguna se interpreta?

Ejercicio: Escucha el Segundo Movimiento de la Sinfonía Clásica. El Neoclasicismo es un movimiento que pretende revisar el esplendor clásico desde una perspectiva moderna ¿Podrías intentar definir cuáles elementos podrían considerarse clásicos y cuáles modernos en esta audición?

Siempre se ha dicho que la característica que define a Prokofiev es la ironía ¿se podría decir que la visión del clasicismo de Prokofiev es irónica?
No temas contestar y equivocarte. El conocimiento comienza con la duda...

domingo 3 de enero de 2010

Wackenroder y la crítica musical


Desde la eternidad existe un precipicio hostil que separa el corazón del que siente de las indagaciones del que explora; el corazón es una entidad divina, independiente y cerrada, que no puede abrirse ni analizarse mediante la razón (...) Cualquier obra artística no puede asimilarse ni entenderse plenamente más que con un sentimiento similar a aquel otro que la vio nacer; de este modo el sentimiento no puede captarse ni comprenderse sino con la ayuda del sentimiento.

Wilhelm Heinrich Wackenroder (1773-1798) filósofo y crítico del Sturm und Drang alemán tuvo una vida demasiado breve para formular un sistema estético sólido. Sin embargo, sus aforismos breves, fueron recopilados por Tieck y constituyen el testimonio más incisivo y mordaz dentro de la estética musical romántica.

Wackenroder considera que la música constituye la más importante dentro las artes porque no tiene un referente material sino que es la expresión misma del sentimiento. En tanto en cuanto, se refiere a lo sensible, está más cerca de lo ideal y de lo absoluto. En este sentido, rechaza cualquier injerencia del intelecto ya que rebaja la música a su plano más humano y terrenal.

Muchas veces, uno se plantea cuál es la función de la crítica musical. Si es necesario el bisturí intelectual para disfrutar la música, ese placer tiene que ser necesariamente limitado. El mayor placer para un aficionado a la música debería ser dejarse penetrar por los sonidos sumido en una total ignorancia. Las palabras de un crítico tienen la función de ofrecer luz en un mundo de sombras, de establecer vínculos en un espacio de uso exclusivo para la belleza.

Muchas veces, uno se plantea si no es mejor dejar fluir la música; no mezclarse en el ámbito de lo divino y ensuciar con nuestras torpes manos de artesano los frutos de lo inefable.


Para saber más:

martes 24 de noviembre de 2009

George Orwell y Zapatero

Releyendo las siempre recurrentes ideas de "1984" he conseguido poner en palabras algunas ideas que me sugiere la actitud de José Luis Rodríguez Zapatero ante la crisis actual.
La idea básica del gobierno de "1984" es el "doublethinking" (pensamiento doble, idea doble) que se resume en que una idea debe llevar implícita su idea contraria y que se aprecia en el lema del INGSOC "La guerra es la paz, la libertad es la esclavitud, la ignorancia es la fuerza".

Me llama la atención el lema de su última Ley de Economía Sostenible. Sugiere fortaleza, sostenibilidad y previsión a largo plazo cuando la generación descontrolada de deuda apunta a que no se podrá sostener mucho tiempo.
Otro idea interesante es la de negar constantemente lo que está sucediendo. Cuando se celebraban elecciones generales, Zapatero decía que hablar de crisis es de "antipatriotas" y posteriormente siempre fue negando la crisis hasta que ya era inevitable. Los presupuestos del Estado de estos dos años de crisis siempre han reflejado un panorama optimista y que en ningún caso se ha acercado a la realidad.
Por último, está el tema del paro. El paro es un tema de honda preocupación nacional pero no se toma ninguna medida para paliarlo. Las medidas para atajar la subida del paro serían impopulares para los votantes e irían contra los principios socialistas: recorte de gasto público, bajada de sueldo, concesiones por parte de los trabajadores. Es mejor subvencionar al que no trabaja y acusar al sector empresarial de intransigente.
Si por algo se ha caracterizado Zapatero es por cuidar muy bien el marketing y la imagen de todo lo que hace. Sabe vender bien sus ideas y tener contento a todo el mundo. Procede de esa generación de mandatarios que vive de contentar a todo el mundo y enfadar poco (Berlusconi, sarkozy, Obama...). Sin embargo, en los momentos difíciles tenemos que tomar decisiones difíciles aunque puedan no agradar a corto plazo.

martes 26 de mayo de 2009

Didio Juliano

Didio Juliano (137-193) es uno de los emperadores más fascinantes del Imperio Romano. Gobernador y gran militar durante los gobiernos de Marco Aurelio, Comodo y Pertinax, labró una inmensa fortuna y obtuvo el reconocimiento general por sus campañas al frente del ejército.

Su antecesor, Pertinax fue un emperador justo y virtuoso pero débil. El ejército y, especialmente, la guardia pretoriana añoraban el gobierno de Comodo en el que todo se les permitía y su poder era casi absoluto. Pertinax significaba el retorno al gobierno civil y la usurpación de los derechos adquiridos por el ejército.

Los pretorianos se amotinaron y mataron al buen emperador contraviniendo todo lo divino y lo humano. Clavaron su cabeza en una estaca y, no contentos con su atrocidad, pusieron el imperio a la venta. Tito Flavio Sulpiciano ofrecía a los soldados un elevado soborno para acceder al solio imperial y, como los pretorianos considerasen la cantidad insufiente, quedaron amotinados a la espera de una oferta mejor.

Didio Juliano estaba comiendo en su casa cuando se enteró de la muerte del emperador. Movido por los halagos de los aduladores y los consejos interesados de muchos senadores, acudió al campamento pretoriano ofreciendo a los pretorianos 25.000 sestercios por soldado, cantidad suficiente para comprar un imperio. Sin embargo, nada más acceder al trono se dio cuenta de que había pagado un elevado precio por su propio asesinato. Puesto que, ¿acaso las legiones iban a dejar impune el asesinato de un emperador justo y permitir la subasta pública del cetro?¿acaso los ciudadanos se iban a quedar de brazon cruzados frente a la atrocidad impune de la guardia pretoriana?

Es importante constatar que, a final del Siglo II, había una lucha interna de facciones por el poder en Roma y que, la vertiginosa sucesión de emperadores, era el reflejo de esa tensión. Representando los poderes civiles, vivían enfrentados los ciudadanos y el senado, en lo que venía a ser un pálido reflejo de las discordias entre patricios y plebeyos durante la República. Al otro lado, vivían enfrentados los ejércitos regulares - poderosos pero instalados en las lejanas fronteras - y la guardia pretoriana - menos numerosos y aguerridos pero acantanados en las afueras de la Ciudad.

Como era de esperar, Septimio Severo se puso en marcha con las tropas de Panonia (Hungría) y en pocas semanas estaba a las puertas de Roma. Didio Juliano intentaba evitar o por lo menos postergar su exterminio. Todos los pasos del emperador hacen manifiesto su miedo: insite en que el Senado declare enemigo público a Severo y a la vez le ruega a éste que se asocie con él al Imperio; le envía negociadores y a la vez asesinos; propone que el colegio sacerdotal salga al encuentro de las tropas y a la vez recurre a magos y nigomantes siriacos.

Ajeno a los últimos estertores de Juliano, Severo llegó a Roma y sin derramamiento de sangre - pues toda la Ciudad clamaba venganza contra los excesos de los pretorianos - se proclamó emperador. Juliano fue degollado en los baños como un vugar reo. Según refiere Dion Casio, sus últimas palabras fueron:

"Pero ¿qué he hecho mal?¿A quién he matado?"


El gobierno de Juliano duró 66 días y sirvió de ejemplo para los futuros emperadores romanos de que el Imperio se podía comprar pero no el respeto de los ciudadanos.

lunes 25 de mayo de 2009

"Adiós a las armas" de Ernest Hemingway

Hemingway siempre me deja perplejo. Cada vez que empiezo a leer alguna de sus novelas tengo la sensación de que estoy ante un escritor vulgar. Cada vez que las termino debo reconocer que estoy ante un genio.

Los argumentos de sus novelas son sencillo y rozan casi lo pueril. La trama se sucede con sencillez y apenas sucede nada extraordinario. Los personajes son gente vulgar y tienen incluso un punto de "gente despreciable". Sus motivaciones son banales y detrás de cada protagonista parece esbozarse de manera torpe e indelicada un alter ego del autor. Los diálogos son rápidos y prolijos, tal vez excesivos...

"Adios a las armas" es un buen ejemplo de todo lo anterior. La novela cuenta las peripecias de un teniente americano en la Primera Guerra Mundial (Hemingway fue voluntario de ambulancias) hasta su deserción y huida de Italia. En toda la novela no aparece ni una sola reflexión seria, y sin embargo, a través de las acciones de los personajes se refleja el sentimiento de la soldadesca hacia la guerra, el temor, el miedo y la falta de información acerca de lo que ocurre. Sin necesidad de recurrir a ningún recurso todos los sentimentos humanos aparecen reflejados en cada uno de los personajes.

"Adios a las armas" es un retrato genial de una época vista desde múltiples ángulos. Jamás leeré nada que refleje tantas sensaciones baja una apariencia sencilla, casi banal.

martes 19 de mayo de 2009

Crítica y Estética de la percepción

La interpretación musical encierra infinitas posibilidades. Tantas como intérpretes, tantas como espectadores. Sus límites son el espacio y el tiempo y el ámbito en que se desarrollan es el engañoso mundo de las siempre cambiantes percepciones.

Parece, por tanto, muy difícil establecer alguna teoría de la percepción musical y por tanto, nos vemos abocados al resbaladizo mundo del subjetivismo. Si esto es así, lo primero que tenemos que plantearnos es si tiene sentido la crítica musical. Frente a otras artes, en la interpretación musical, lo más difícil de definir es el objeto sobre el que emitimos el juicio. El objeto está en constante movimiento, el objeto es el movimiento puro frente a una crítica estática y que cree que está deteniendo el tiempo como aquel que se dedica a atrapar la lluvia.

La crítica musical debería detenerse un poco más en la fuente del sonido. En la partitura. Debería detenerse un poco más en la idea de formar, de estimular al público a escuchar. Interpretar la interpretación es una labor de policias del trabajo ajeno.