sábado 29 de diciembre de 2007

Apreciar la música (I)

En esta pequeña serie, intentaré sentar unos principios básicos para poder apreciar la música. Está destinado para gente sin conocimientos previos de música y con pocas horas de vuelo en este mundo. De la misma manera, agradeceré vuestros comentarios, preguntas y sugerencias al respecto para saber qué os interesa conocer y así saber hacia dónde me puedo dirigir en las sucesivas sesiones.

1. Principios básicos de la interpretación: técnica y expresión

Las dos características fundamentales de la música son la interpretación y la temporalidad. Aunque hay muchas discusiones y opiniones al respecto, podemos decir que la música solo existe propiamente cuando se ejecuta, de manera que entre el objeto artístico y nosotros hay siempre un intermediario. Por esto mismo, la música es un arte que se desarrolla en el tiempo en el que dura la ejecución y solo ese momento.

Partiendo de estas premisas, podemos considerar que la interpretación comprende dos grandes ámbitos: técnica y expresión.
La técnica comprende toda la parte mecánica de la ejecución. A través de una buena técnica, el intérprete debe transcribir de la mejor forma posible lo que hay escrito en la partitura.

Imaginemos a un niño que aprende a leer. Lo primero que tiene que hacer es aprender las reglas con las que se combinan las letras para formar palabras. Una vez que domina todas las sílabas y es capaz de convertirlas en palabras ya sabe leer. Pero de la misma manera que el niño puede aprender a combinar palabras y no saber qué significan, el intérprete puede ser capaz de transcribir perfectamente los sonidos de manera perfecta y seguir sin saber qué quieren decir. De esta parte, del significado, se ocupa la expresión.

Partimos siempre de la base de que un músico profesional siempre está transcribiendo de manera perfecta los sonidos de la partitura cuando en la mayoría de los casos eso no es cierto. Con un poco de experiencia e intuición podremos aprender cuando una nota no está en su sitio, o está descoordinado con el resto de los músicos.

Tened en cuenta una cosa muy importante: un solista importante, un músico famoso es una persona que toca un concierto cada dos o tres días en cualquier parte del mundo. Pasan muchas horas en aviones, lejos de casa y la mayoría de las veces les están molestando con llamadas, entrevistas y actividades varias. Hay muchos días que el intérprete no está en su mejor momento y falla. Y a veces falla mucho. A veces una mala interpretación técnica se compensa con una intensa capacidad expresiva, pero no siempre.
Aquí va un ejemplo de malas transcripciones de una partitura. Es el famosísimo de Florence Foster Jenkins. Su historia es apasionante y merece leerla: (http://es.wikipedia.org/wiki/Florence_Foster_Jenkins)




Otro ejemplo clásico: El Bolero de Ravel

http://www.kovacich.com.ar/grabaciones/solistas/Bolero.mp3


Si uno de los elementos más importantes es la afinación, el otro rasgo esencial a la hora de interpretar una partitura es el ritmo. Normalmente los problemas de ritmo se dan en las grandes orquestas cuando los instrumentos llegan tarde o no están descoordinados.


Fijaos la descoordinación de todos los instrumentos al principio y la desafinación absoluta (el autor de la página dice que la orquesta dicen que es la ¡¡¡Filarmónica de Berlín!!!):


http://www.kovacich.com.ar/grabaciones/solistas/mahler%207%20(Original).mp3

En resumen, partimos de la base de que el músico / orquesta profesional van a hacer una transcripción perfecta de la partitura. Realmente eso no sucede muy a menudo y es fácil ir viendo las pequeñas cosas en las que se van equivocando los intérpretes.


En la próxima sesión hablamos de la expresión.


¿Sabías que la voz el instrumento con más problemas de afinación?. Después de la voz, los instrumentos más difíciles serían los de cuerda (violín, viola, violonchelo y contrabajo) y los de viento metal (trompa, trompeta, trombón y tuba).


¿Sabías que en todos los instrumentos es infinitamente más difícil afinar en las notas agudas que en el resto?


¿Sabías que el piano no tiene problemas con la afinación pero por eso las obras son diabólicamente más rápidas y surge otro problema: el de las notas falsas?


¿Sabías que hace pocos años vino la Filarmónica de Viena con Lorin Maazel a tocar a Madrid y desafinó tanto que el público la abucheó como jamás se había oído en el Auditorio?



Enlaces relacionados: Apreciar la música (II)

3 comentarios:

aira-m dijo...

Esta entrada me ha encantado, Kiko. He sufrido por la pobre Florence Foster Jenkins (luego se suicidó? se cambio el nombre y el sexo?), pero, a parte de eso, la he encontrado entretenida y educativa.

De momento sugerencias no hago, porque creo que vas bien tú solito. Espero impaciente a que nos eduques sobre la expresión :-)

Federico Hernández dijo...

Lo más curioso de todo es que vivió toda su vida pensando que era una gran estrella. Llenaba todas las salas de ópera cada vez que actuaba y grabó varios discos. Tenía una legión de admiradores y en su época de esplendor era más famosa que Caruso... por lo mal que cantaba.

alfonso dijo...

Fede, interesantísimo. A la Florence no logré aguantarla más de dos minutos. Espero que lo mejor no estuviera al final. Muy gráfico pero excesivo... ¡Qué barbaridad! ¡Qué pesadilla!
Cuando puedas, sigue la serie de estos comentarios que estoy seguro de disfrutarlos mucho.