miércoles 19 de diciembre de 2007

Bach esencial


Doscientos cincuenta y siete años después de la muerte de J.S. Bach (1685-1750), todavía nos falta perspectiva para abarcar de manera definitiva todos los aspectos de su obra. A pesar de que en los últimos años se han escrito cientos de nuevas biografías, los testimonios más completos siguen siendo tres libros con más de un siglo de antiguedad: las biografías de Forkel, Spitta y Schweitzer.

La dificultad que se encuentran los musicólogos en el caso de Bach, reside en que hay pocos testimonios de su vida, muchos de fuentes no muy fiables (como la famosa “Pequeña Crónica de Anna Magdalena Bach”, escrito presuntamente por su segunda esposa) y una gran parte de su obra se haya en paradero desconocido. La mayoría de los investigadores culpan de la desaparición del legado de Bach a su hijo mayor Wilhelm Friedemann Bach, de vida errática y desordenada que heredó casi toda la música de su padre. Unas obras las perdió, otras las malvendió y otras se las atribuyó como compuestas por él.


Para comprender la música de J.S. Bach debemos saber que, en la época en la que vive, la composición no se considera como un arte sino un oficio. Bach se consideraba un artesano. Estaba siempre al servicio o de un noble que necesitaba la música para bailar, o de la Iglesia que necesitaba la música para los servicios religiosos.


La vida de Bach es sencilla. Nació en Eisenach dentro de una familia de músicos. Ejerció su oficio en las cortes de Weimer y Cöthen y como Cantor en Leipzig.


De la música que nos queda, podemos distinguir tres campos bien definidos:

1) la música instrutmental escrita casi toda en su estancia en las cortes de Weimar y Cothen.
2) la música para teclado escrita en su mayor parte para enseñar a sus hijos y alumnos
3) la música sacra

Si Bach compuso la música sacra a lo largo de su vida, sus obras más conocidas pertenecen a los últimos años de su vida cuando se le nombra Cantor de la Iglesia de Santo Tomás en Leipzig (1723-1750). Entre sus obligaciones, tiene que componer un gran número de obra para el uso diario de la Iglesia. Es tal la cantidad de obras que tiene que escribir que frecuentemente copia partes enteras de obras suyas anteriores, de obras de otros compositores o arregla melodías populares. De esta manera surgen en este periodo sus cuatro grandes obras sacras: las dos Pasiones (según San Juan y según San Mateo), La Misa en si menor y el Oratorio de Navidad.



Obras recomendadas:



Pasión según San Mateo, BWV 244


Pasión según San Juan, BWV 245


Misa en si menor, BWV 232


Oratorio de Navidad, BWV 248


Concierto para teclado, BWV 1052

Conciertos de Brandemburgo, BWV 1046 - 1051


Variaciones Goldberg, BWV 988


El Clave bien temperado I y II, BWV 846- 893



¿Sabías que
las siglas con las que se designa su obra (BWV) son las siglas de Bach Werke Verzeichnis y significa "Catálogo de las obras de Bach"?. A diferencia de la mayoría de los catálogos, está estructurado por género (Cantatas del 1-224, Motetes 225-231, Misas, 232-242...) cuando la gran mayoría de los catálogos se organiza por orden cronológico de composición.



¿Sabías que
entre las obras que "perdió" Wilhelm Friedemann estaba la "Pasión según San Mateo" la obra musical cumbre de la cultura occidental?. Lo curioso es que 70 años después la descubrió Félix Mendelssohn en un anticuario y dirigió su reestreno.



¿Sabías que
las Variaciones Goldberg, su obra más importante para piano, fueron encargadas por el conde Herman Carl von Kayserlingk para que su clavecinista Joahn Goldberg le entretuviese en las noches de insominio?. Por este encargo, Bach recibió el equivalente al sueldo de un año como Cantor en la Iglesia de Santo Tomás.



¿Sabías que
el intérprete más famoso de la música de Bach era el canadiense Glenn Gould?. Es además una de las figuras más excéntricas de la música clásica: se negaba a tocar en público y solo grababa discos (donde, por cierto, se le oye canturrear). Se dice que, para aprender más sobre Bach, pasó una temporada en un convento intentando imaginar la vida y la época en que le tocó vivir.


2 comentarios:

Fernando dijo...

Otros datos interesantes: compuso gran número de cantatas, de las cuales sólo se han conservado unas 200 (dicen los expertos que esto representa sólo dos terceras partes del conjunto); tiene cuatro ciclo completos de cantatas, esto es: una para cada domingo y además todas las fiestas extraordinarias; si tenemos en cuenta que tenía que componerlas, pasarlas a limpio, dárselas a los copistas para que hicieran una particella para cada instrumentista, ensayarlas, etc. el ritmo es vertiginoso; compuso también cuatro Pasiones, una para cada evangelista, y sólo se han conservado dos; en los años posteriores a su muerte el gran Bach era casi un desconocido, admirado solamente por los "entendidos" (Mozart y Beethoven le idolatraban), y sus hijos Carl Philipp Emanuel y Johann Christian eran más conocidos que el padre; sus retoños (tuvo 20 hijos) le llamaban Viejo Peluca...

NIÑIROLA dijo...

Hay un libro muy interesante sobre la vida de J. S. Bach, publicado en principio de modo anónimo y luego, hace poco con el nombre de su autora. Se llama LA PEQUEÑA CRÓNICA DE ANA MAGDALENA BACH de Esther Meynell Es ficción, pero se atiene bastante a la realidad, y es muy intimista, muy delicado. Creo que bastante recomendable. también hay dos peliculas basadas en principio en este libro, una de los años 60, no me acuerdo de quien, pero en plan muy de documental, y otra reciente, de Portabella, que a mi juicio es un palo, demasiado experimental.
En cuanto a Glen Gould, creo que hay un libro de Thomas Bernhard, El malogrado, en el que el personaje está basado en Gould. No está mal...Si os sirve de algo.