La diferencia entre Benito Pérez Galdós y Leopoldo Alas "Clarín" consiste en que, mientras Galdós mira con amor y cariño a todos sus personajes, "Clarín" parece que se burla de ellos. Curiosamente, la misma relación que podría encontrarse entre Stendhal y Flaubert en la literatura francesa.
Admiro a "Clarín" y considero "La Regenta" como una de las obras capitales de la literatura española, admiro al "Clarín" de los Cuentos (del "Dúo de la tos", del genial "El Frío del Papa" son dos obras deliciosas), pero para mí, el gran novelista español del siglo XIX es Galdós. Su técnica no es tan depurada y a veces escribe tan rápido que las palabras se atropellan unas con otras, pero ha creado los personajes más complejos de toda nuestra literatura.
Hay dos cosas que me encantan en las novelas de Galdós: la primera es ese vano ensueño idealista que recorre cada novela. Juega constantemente con lo imposible en esa lucha atormentada del ser humano en busca del ideal. La segunda, que se desnuda en casi todas sus novelas hasta el punto de que es fácil descubrir qué rasgos de qué personaje le pertenecen. El retrato más perfecto es el de Evaristo Feijoo en "Fortunata y Jacinta". Allí se juzga y se condena, pero con tanto cariño...
Lecturas recomendadas:
Leopoldo Alas "Clarín"
Cuentos:
¡Adios, cordera!
El dúo de la tos
El frío del Papa
La Regenta
Su único hijo
Benito Pérez Galdós
Fortunata y Jacinta
La desheredada
Tristana
Nazarín
El amigo manso
Lo Prohibido


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