El "Orfeo y Eurídice" es una de las obras más deliciosas de la música clásica. Sencilla y directa, es una de las óperas más redondas y perfectas. Si hay un aria que se ha repetido hasta la saciedad es el conocido "Che faró senza Euridice". Sin embargo, si hay algo capaz de conmover hasta los cimientos del Hades es la Melodía de la "Danza de los Espíritus Bienaventurados".
La primera vez que la escuché en mi vida fue en la transcripción para piano de Sgambati (discípulo de Liszt) tocada por Nelson Freire:
Después, un buen amigo me indicó que existía una versión para violín y piano transcrita por el mismísimo Jascha Heifetz:
Os dejo el original de Gluck. La Danza de los Espíritus Bienaventurados del Orfeo y Euridice. Tened en cuenta que la Melodía es una parte de la Danza y no comienza hasta (1' 37"). Sin embargo me quedo con Nelson Freire.
jueves 20 de diciembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


3 comentarios:
Me quedo con el original: soy un purista.
Es la más impresionante, porque tiene la orquesta detrás como apoyo. Lo que me gusta de la versión de Freire es la interpretación íntima.
Buenas
Me gusta más la versión con flauta.
Aunque he de reconocer que la versión de piano y violín están a la misma altura.
Publicar un comentario en la entrada