Francis Poulenc (1899-1963) es uno de los compositores más fascinantes de la primera mitad del siglo XX. Tras participar en la Primera Guerra Mundial, comienza su carrera como compositor. En seguida forma un grupo con Honegger, Milhaud, Auric, Tailleferre, Durey conocido como el Grupo de los Seis. Este grupo estaba apadrinado por Erik Satie y Jean Cocteau. El grupo nace como reacción frente a la Schola Cantorum que representa el establishment romántico-académico con Saint-Saëns, Franck y Vincent D'indy a la cabeza. También se opone al excesivo amaneramiento de la música impresionista de Ravel y Debussy.Desde un primer momento, el Grupo de los Seis adopta el lenguaje de las vanguardias y se convierte en el máximo exponente del lenguaje musical de vanguardias. Con el tiempo, cada autor irá buscando su propio camino por el espinoso labrinto de las vanguardias: Honegger será el máximo representante del futurismo con obras como "Rugby" o "Pacific 231", Erik Satie nunca abandonó sus posiciones en el dadaísmo y surrealismo con las "Tres piezas en forma de pera" o "Parade" (un ballet donde introduce el sonido de las máquinas de escribir o de las pistolas).
Sin embargo, los dos autores más importantes del Grupo de los Seis - Darius Milhaud y Francis Poulenc - se desviarán desde un primer momento hacia el Neoclasicismo. El Neoclasicismo es un movimiento que regresa a las estructuras musicales del clasicismo vienés del siglo XVIII (Mozart, Haydn y Beethoven) desde una óptica contemporánea. Es en definitiva, un clasicismo coloreado por el jazz, ritmos trepidantes y disonancias imposibles. El máximo exponente del Neoclasicismo no será Poulenc ni Milhaud sino Stravinsky que lo adoptó como lenguaje propio y escribió obras geniales en los casi cincuenta años que estuvo adscrito a este movimiento.
Pero volvamos a Poulenc. Durante los años veinte lleva una vida loca - muy en la línea de los felices años veinte parisinos - de juergas desenfrenadas y una vida amorosa desordenada. Sin embargo, desde comienzo de los años treinta comienza a experimentar la muerte de varios amigos. En 1936 muere en un accidente de coche Pierre-Octave Ferroud y Poulenc realiza una peregrinación para visitar a la Virgen Negra de Rocamadour. En este viaje sufre una transformación espiritual y se convierte al catolicismo.
En los siguientes años, escribe sus obras más impresionantes: el Gloria, Stabat Mater, la Misa en Sol Mayor y su obra maestra: su ópera "Diálogo de Carmelitas". En estas últimas obras, alcanza una hondura espiritual inigualable, convirtiéndose en el máximo exponente del existencialismo cristiano musical.
Entre sus obras destacan:
Diálogo de Carmelitas (ópera)
Gloria (Coro y orquesta)
Stabat Mater (Coro y orquesta)
Concierto para dos pianos y orquesta
Sonata para flauta y piano
Merece la pena escuchar un ejemplo de cada época. En primer lugar el Concierto para dos pianos y orquesta (1932) que representa esa primera parte más brillante:
En segundo lugar, un fragmento del comienzo del Stabat Mater (1950):

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