
Dmitry Shostakovich (1906-1975) es, junto con Stravinsky, la figura más relevante del siglo XX. La mayoría de su obra ha tardado muchos años en llegar al gran público debido a la política cultural de la Unión Soviética y a la escesiva extensión de sus grandes obras maestras. Si bien, sus sinfonías y conciertos, están ya en el repertorio de todas las grandes orquestas, hay obras más complejas - como sus cuartetos (16), su obra para piano y sus óperas - fuera del repertorio.
El Cuarteto nº 8 de Shostakovich es una de sus mejores obras. Escrita en apenas tres días, en una época feliz y de intensa creatividad surgió como un homenaje a sí mismo: "Pensé que que, una vez muerto, nadie dedicaría una obra a mi memoria. Así decidí escribir yo mismo esa obra. Se podría poner en cubierta: "En memoria del compositor de este cuarteto".
La obra, escrita en 1960, se enmarca en los años posteriores a la muerte de Stalin, en un momento de aperturismo hacia Occidente y de mayor libertad de expresión. En los años posteriores a la muerte de Stalin, Shostakovich sufre una crisis de creatividad y pasa muchos años sin escribir nada relevante. En 1959, se invierte la tendencia y en poco tiempo escribe tres obras maestras: Concierto para violonchelo nº 1, Concierto para piano nº 2 y el Cuarteto nº 8.
En una carta a Isaak Glikman, Shotakovich define la obra: "El tema principal del Cuarteto está formado por las notas re-mi bemol-do-si, es decir, mis iniciales [D. SCH según el alfabeto musical alemán]. En el cuarteto utilizo temas de mis obras y el canto revolucionario Torturado hasta la muerte en la cárcel. Mis temas proceden de la Sinfonía nº 1, Sinfonía nº 8, Trío nº 2, Concierto para violonchelo, de Lady Macbeth. Existen referencias a Wagner (Marcha fúnebre de El Ocaso de los dioses) y a Chaikovsky (Segundo tema del Primer Movimiento de la Sinfonía nº 6), sin olvidar mi Sinfonía nº 10... El carácter pseudotrágico de este cuarteto está en que al escribirlo derramé tantas lágrimas...".
La descripción de Shostakovich de su propia obra es bastante completa. El tema autobiográfico (DSCH) aparece continuamente en todo el cuarteto y casi todo el material temático deriva de esa pequeña célula. La escritura musical del Cuarteto prefigura por primera vez las características de los últimos cuartetos (y las últimas obras) de Shostakovich: texturas muy sencillas, melodías infinitas y registros extremos. La sencillez del último estilo de Shostakovich se acerca mucho a la escritura contrapuntística de Bach. Los movimientos extremos de este cuarteto son una buena prueba de ello.
¿Sabías que tras la muerte de Shostakovich más de veinte compositores se "acordaron" de él y compusieron obras dedicadas a su memoria?. La mayoría de ellas utilizaron el acrónimo DSCH. La más famosa es la de Alfred Schnittke: "Preludium in memoriam Dimitry Shostakovich" para dos violines de 1975.

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