viernes 29 de febrero de 2008

Apreciar la música (VII)

Como comentábamos en la anterior sesión, nos vamos a ir metiendo, poco a poco, detrás del escenario (backstage en la jerga) y vamos a analizar las cuestiones musicales que no se pueden apreciar a simple vista. La semana pasada hablábamos de las casas discográficas. Esta semana vamos a hablar de las agencias de artistas y los procesos que suceden hasta que un artista toca un concierto. Este tema nos va a llevar dos o tres sesiones.

La mayoría de la gente piensa que los conciertos surgen por generación espontánea. La gente se sienta, salen los artistas, tocan y se van. Sin embargo, detrás de cada concierto hay un trabajo de años que muy pocos perciben.

A la hora de plantear un concierto se necesitan dos elementos básicos: el promotor, que es el que quiere organizar el concierto y los artistas que son los que tocan el concierto. Más adelante hablaremos de la figura del promotor. En cualquier caso, vamos a la parte de los artistas.

Hay cuatro modalidades de conciertos:


1) Un solista ofrece un recital (normalmente de piano, los otros instrumentos solos suelen ser una excepción).


2) Un conjunto de cámara (2, 3, 4,5 o 6 miembros) ofrecen un concierto de cámara.


3) Un promotor tiene una orquesta propia y contrata un director y/o un solista de renombre


4) Un promotor trae una orquesta entera de fuera.

Hoy vamos a tratar los casos más sencillos (1 y 2). Traer un solista o un conjunto de cámara son tareas sencillas a priori pero tienen sus pequeñas complicaciones.

Para empezar, muchos pianistas y conjuntos de cámara muy famosos, tienen la agenda muy apretada y no es posible conseguir fechas hasta dentro de dos o tres años con lo que tenemos, para empezar que bloquear una fecha en su agenda con mucho tiempo de antelación. Una vez que tenemos bloqueada la fecha, tenemos que fijar un programa. Estos programas se tienen que acrodar con más de un año de antelación. ¿Por qué?. Porque la mayoría de los promotores que organizan conciertos no organizan un solo concierto sino una serie de conciertos y tienen que comprobar que los programas no se repiten o que no se hayan tocado hace poco tiempo. Imaginaos que en una serie de concierto se toca la misma obras tres años seguidos. La gente perdería el interés y no acudiría a ese concierto. Por otra parte, tened en cuenta que cada ciclo anuncia su temporada entera con un año de antelación para vender los abonos. Es por esto que un concierto que sea en mayo, tiene que estar ya anunciado en mayo del mes anterior.

Una vez que tenemos el programa fijado, tenemos que pactar unos honorarios por la actuación. Esto puede ser algo sencillo o realmente complicado. Una vez que ya esta todo fijo, hay que cruzar los dedos porque nada cambie. Es habitual que un artista se vea en la necesidad de cambiar el programa. Esto se produce por una multitud de circunstancias. Tened en cuenta que los programas se fijan con dos o tres años de antelación y en ese tiempo pueden surgir situaciones que hagan cambiar de idea.

Otra cosa que puede suceder es que el artista no pueda acudir ese día al concierto y tenga que cancelarlo. Esto se da por una serie de circunstancias: el artista se pone enfermo, el artista tiene una lesión, problemas psicológicos (agotamiento, stress), etc...

Si esto sucede, todo este proceso que se desarrolla en años tenemos que hacerlo en días u horas. Si hay tiempo suficiente (2- 3 días mínimo) se intenta buscar un sustituto para ese concierto. Si no, se aplaza el concierto o se devuelven las entradas.

Pero esto no es todo... una vez que hemos conseguido fecha, fijado programa, honorarios y no se ha producido ningún cambio, tenemos que encargarnos de los detalles de la llegada del artista: ¿cómo vuela?¿le pagamos nosotros los vuelos?¿quién le recoge en el aeropuerto?¿cuándo ensaya?¿dónde?...

En cualquier caso, veremos más detalles en la próxima sesión. Hablaremos de los artistas que vienen invitados a una orquesta.

Por petición de Jairo, aquí va un pequeño ejercicio. Tres versiones orquestales del célebre Adagietto de la Quinta Sinfonía de Mahler. Como en la vez anterior me gustaría que hicieseis un breve comentario de cada versión:
Primera versión
Filarmónica de Israel - Director: Zubin Mehta (2001)



La segunda versión está cortada (Youtube es bueno pero los milagros son imposible):

Orquesta de Filadelfia - Director: Christoph Eschenbach



Tercera versión:

Orquesta Sinfónica de Chile -Director: David del Pino



martes 26 de febrero de 2008

Wagner, ¿difícil?


Ayer tuve el raro placer de conocer a los fundadores de la Sociedad Wagneriana Española. Cada vez que pienso en Wagner me viene a la cabeza aquella frase de la Sonata de Estío de Ramón María del Valle-Inclán: "En el mundo solo hay dos cosas que nunca supe comprender: el amor de los efebos y la música de ese teutón que llaman Wagner".


Si miramos con ojo crítico, la historia de la recepción de la música wagneriana, podemos observar que la época de oposición frontal a la música de Richard Wagner es una cuestión del pasado. A principios de siglo la gente, que se mataba y dejaba matar por cualquier cosa, se posicionaba a favor o en contra de la música del compositor alemán y hacía de ello una bandera. Por desgracia, dos sucesos vinieron a entorpecer el desarrollo de la música wagneriana:


El primero fue la manía de los wagnerianos de plantear el wagnerianismo como algo absoluto: o eres wagneriano o estás contra mí. Eso, al aficionado de a pie, que además de Wagner, también le gustaba la Quinta de Beethoven y el Réquiem alemán, le molestaba bastante y si era "todo o nada" optaba por renunciar al "Ocaso de los dioses".


Por otro lado, un señor bajito con bigote con el brazo estirado tomó la mala costumbre de escuchar Wagner a todas horas y convertirlo en símbolo del III Reich alemán. Esto supuso que cuando acabó la guerra, el parisino y el londinense, cuyas casas habían sido bombardeadas por los aviones alemanes de manera cruel y despiadada, cada vez que oían el nombre de Wagner, se persignaban como si hubiesen visto al mismo diablo. Y no es para menos... cuando Franco fue a pedirle ayuda a Hitler para que le dejase unos cuantos aviones para pasar sus tropas desde África a España para iniciar una pequeña revuelta, se cuenta que Hitler estaba viendo "Sigfrido" y que salió tan enardecido de la representación que al día siguiente estaban todos los aviones en África preparados para iniciar la guerra.


En cualquier caso y, eliminadas las barreras del pasado, lo cierto es que Wagner es uno de los grandes compositores de ópera de la historia. El lenguaje que en su tiempo era muy avanzado, hoy en día es realmente asumible. La diferencia entre una ópera de Verdi y una ópera de Wagner está solamente en la estructura musical. La ópera de Verdi sigue la línea tradicional que va desde el barroco. Esta línea consiste en una sucesión de números cerrados, es decir, un aria (con un principio y un final), una cavatina, una cavalleta, un dúo... y cada uno de estos números es, en cierto sentido, autónomo.


La revolución de Wagner es crear la Obra de Arte Total, una obra donde no existen números independientes sino que funciona como un gran todo. Donde cada pieza tiene sentido si se entiende como estructura global.


En este sentido, es más arduo escuchar una ópera de Wagner porque no hay un aria bella, ni se puede aplaudir hasta que car el telón. Sin embargo la concepción de las obras es maravillosa. Me gusta comparar las óperas de Wagner con las grandes obras realistas de finales del siglo XIX (Guerra y Paz, Los hermanos Karamazov, Germinal). Son obras difíciles y complicadas pero cuando llegas al final, uno se siente recompensado.


Obras para empezar a escuchar Wagner:


El Holandés Errante

Lohengrin

Tristán e Isolda


Obras algo más complejas:


Tannhauser

Los Maestros Cantores de Nüremberg


Obras complejas:


Parsifal

El Anillo de los Nibelungos (El Oro del Rhin, La Walkirya, Sigfrido, El Ocaso de los dioses)
Un poco de música: el comienzo de la Obertura de "Tannhauser" con Karajan dirigiendo:

lunes 25 de febrero de 2008

Conciertos de la semana (VIII)

Madrid

Martes, 26 de Febrero a las 20.00
Auditorio Nacional

Anne Sophie-Mutter, violín – Yuri Bashmet, viola – Lynn Harrell, violonchelo

Programa:

Beethoven: Trío, op. 9, nº 3
Beethoven: Serenata, op. 8
……………………..
Beethoven: Trío, op. 3

En los últimos años se ha puesto de moda juntar a varios solistas de fama mundial tocando un programa de música de cámara. Sin embargo, en música de cámara, 1 + 1 + 1 no son 3 y, la experiencia indica que muchos tríos y cuartetos profesionales trabajan mejor que 3 o 4 solistas de primer nivel. Dicho esto, Anne Sophie Mutter es una excelente músico de cámara. Sus últimas grabaciones de los tríos y las sonatas de Mozart son realmente impresionantes. Como adlateres viene el ya curtido violonchelista Lynn Harrell, uno de los grandes del instrumentos y Yuri Bashmet, el otrora gran violista, pero que en los últimos tiempos no está tan fino.

El programa es muy interesante con tres obras primerizas de Beethoven. Que nadie espera maravillas.

Accesibilidad: 9
Interpretación: 9
Valoración: 5

Cómo conseguir entradas: se vende todo por abono. No salen a la venta

Jueves, 28 de febrero de 2008 a las 19.30
Auditorio Nacional

Orquesta Sinfónica de Madrid
Dir.: Jesús López Cobos

Programa:

Bruckner: Sinfonía nº 8

La Orquesta Sinfónica de Madrid es la orquesta que más conciertos hace al año. Como titular del Teatro Real, toca ya una barbaridad de funciones, a lo que se suma el Ciclo propio en el Auditorio y otras cosas más. Por consiguiente, este tipo de orquestas sobrecargadas de conciertos vienen a ser como el Real Madrid y el Barcelona: cuando juega con toda la plantilla son soberbios, cuando van con los suplentes no lo son tantos.

Confío en que para tocar una de las obras más impresionantes del repertorio, traigan toda la artillería. López Cobos es un gran director y entiendo que este concierto puede ser de antología.

Accesibilidad: 7
Interpretación: 8
Valoración: 9

Conseguir entradas: suele haber bastantes y muy baratas. En la misma taquilla del Auditorio media hora antes.

Viernes, Sábado y Domingo, 29 de febrero, 1 y 2 de marzo a las 19.30 y 11.30.
Auditorio Nacional

Orquesta Nacional de España
Dir.: J. Pons
Sol.: Steven Isserlis, violonchelo; Veronica Gens, soprano

Programa:

Schumann: Concierto para violonchelo
……………………..
Ravel: Scheherezade
Debussy: El Mar

La Orquesta Nacional presenta a uno de los mejores violonchelistas de nuestro tiempo. Steven Isserlis es un referente en la música contemporánea. El programa es muy interesante con dos obras fundamentales del impresionismo.

Accesibilidad: 8
Interpretación: 8
Valoración: 8

Conseguir entradas: Normalmente no suele haber problemas para conseguir entradas en taquillas. El día más complicado es el domingo que suelen ser más baratas.

Valencia

Lunes 25 y Juves 28 de Febrero a las 20.15
Palau de Valencia

Cuarteto Mosaiques

Programa: Integral de los Cuartetos op. 20 de Haydn

El Cuarteto Mosaiques junto con el Ysaye son los cuartetos franceses más importantes del panorama actual. Empiezan a calentar el Año Haydn (2009) con la integral de los Cuartetos op. 20 (que no son precisamente los más interesantes del autor). El programa es arduo pero agradecido para los aficionados a la música de cámara.

Accesibilidad: 4
Interpretación: 8
Valoración: 7

Viernes, 29 de Febrero a las 19.30
Palau de Valencia

Orquesta de Valencia
Dir.: Juanjo Mena
Sol.: Elizabeth Leonskaja

Programa:

Beethoven: Concierto para piano y orquesta nº 5 “Emperador”
…………………………….
Schönberg: Pelleas y Melisande, op. 5

La Orquesta de Valencia presenta uno de los directores españoles con más proyección internacional. Después de muchos años como titular de la Orquesta Sinfónica de Bilbao, Juanjo Mena, se presenta como uno de los valores en alza de nuestra música, técnica y estilo se funden en su batuta. Elizabeth Leonskaja, ha sido una de las más grandes pianistas.

La Orquesta presenta un programa muy exigente con uno de los conciertos “clásicos” y una de las obras de juventud de Schönberg de estilo postwagneriano.

Accesibilidad: 7
Interpretación: 7
Valoración: 7

viernes 22 de febrero de 2008

Maurice Béjart

Hace unos meses nos dejó uno de los grandes genios de la danza del siglo XX. Bailarín y escritor , Béjart ha sido el coreógrafo más relevante de los últimos cincuenta años. Su estilo evolucionó desde unas primeras coreografías vanguardistas, de escorzos violentos y agitados, a unos últimos años en los que revisita las coreografías de los maestros del siglo XIX (especialmente Petipa) adaptándolas a los tiempos modernos.

Sus coreografías se caracterizan por una selección musical exquisita, la alternancia de música clásica con la música oriental y africana (se convirtió al Islam en 1973), la introducción de elementos narrativos en las obras y una fantasía inagotable.

Maurice Berger nació en Marsella en 1927 y comenzó a estudiar danza a los catorce años. El nombre artístico de Béjart, es un homenaje a Molière, ya que era el nombre de su esposa (Armande Béjart). Empezó a estudiar filosofía - su padre fue un filósofo de gran prestigio - pero lo abandonó pronto para dedicarse a bailar. Su primer gran trabajo tiene lugar en Suecia cuando el Ballet Culberg graba una coreografía suya para una película sobre Stravinsky.

En 1955, estrena su primera gran coreografía Sinfonía para un hombre solo donde ya se aprecian algunas de los temas que le obsesionarán a lo largo de su carrera: el ballet como medio de reflexión sobre la condición humana y su obsesión por la soledad.

Sus coreografías no tienen éxito en Francia, donde el ballet es historia y, cuando triunfa en 1959 con su célebre coreografía de La consagración de la Primavera en Bruselas, decide instalarse allí y fundar su Ballet del Siglo XX. En este periodo realiza sus coregrafías más controvertidas y más frescas: Bolero (1961) y El Pájaro de fuego (1970). En 1987 funda el Ballet Béjart de Laussana con el que trabajó hasta el final de sus días. Sus coreografías de esta última época alcanzan un nivel de obras maestras: el Cascanueces (1998), el Amor a la danza (2005) o Zaratustra, el espíritu de la danza (2007). En estas últimas coreografías, el elemento autobiográfico se entremezcla con absoluta perección con el devenir de la historia.

En 1970 funda la escuela de baile Mudra en Bruselas. Siete años más tarde en Dakkar y posteriormente en Laussane. Escribió además muchas páginas sobre la danza, destacando las Cartas a un joven bailarín.
Un ejemplo de sus primeras coreografías:
La Consagración de la Primavera (1959) - escena final





De sus últimas obras el Cascanueces (1998):



Esta escena tiene su historia. En el Cascanueces de Chaikovsky aparecen las danzas española, rusa, árabe... y Béjart decide introducir una danza francesa. Para ello llama a la acordeonista popular francesa más famosa de los años 50 (algo así como si en España se llamase a María Jesús para tocar el baile de los pajaritos).

Y el Pas de Deux final. Aquí Béjart decide dejar la versión de Petipa tal como él la coreografió como un homenaje a su maestro:

La perversión del gusto

El buen aficionado a la música debiera contentarse solamente con lo bello y lo bueno. Sin embargo, como en tantas cosas en la vida, la repetición incesante de la misma música nos adormece y despierta a la vez el anhelo de la novedad. De esta manera, poco a poco, nos vamos alejando de la belleza y empezamos a caminar detrás de las cosas pequeñas: eso se llama la perversión del gusto.

Hay otras personas que, además de ir detrás de las cosas pequeñas, las defienden incluso por encima de lo bueno y lo bello: eso se llama estupidez.

miércoles 20 de febrero de 2008

Shostakovich: Cuarteto nº 8


Dmitry Shostakovich (1906-1975) es, junto con Stravinsky, la figura más relevante del siglo XX. La mayoría de su obra ha tardado muchos años en llegar al gran público debido a la política cultural de la Unión Soviética y a la escesiva extensión de sus grandes obras maestras. Si bien, sus sinfonías y conciertos, están ya en el repertorio de todas las grandes orquestas, hay obras más complejas - como sus cuartetos (16), su obra para piano y sus óperas - fuera del repertorio.

El Cuarteto nº 8 de Shostakovich es una de sus mejores obras. Escrita en apenas tres días, en una época feliz y de intensa creatividad surgió como un homenaje a sí mismo: "Pensé que que, una vez muerto, nadie dedicaría una obra a mi memoria. Así decidí escribir yo mismo esa obra. Se podría poner en cubierta: "En memoria del compositor de este cuarteto".

La obra, escrita en 1960, se enmarca en los años posteriores a la muerte de Stalin, en un momento de aperturismo hacia Occidente y de mayor libertad de expresión. En los años posteriores a la muerte de Stalin, Shostakovich sufre una crisis de creatividad y pasa muchos años sin escribir nada relevante. En 1959, se invierte la tendencia y en poco tiempo escribe tres obras maestras: Concierto para violonchelo nº 1, Concierto para piano nº 2 y el Cuarteto nº 8.

En una carta a Isaak Glikman, Shotakovich define la obra: "El tema principal del Cuarteto está formado por las notas re-mi bemol-do-si, es decir, mis iniciales [D. SCH según el alfabeto musical alemán]. En el cuarteto utilizo temas de mis obras y el canto revolucionario Torturado hasta la muerte en la cárcel. Mis temas proceden de la Sinfonía nº 1, Sinfonía nº 8, Trío nº 2, Concierto para violonchelo, de Lady Macbeth. Existen referencias a Wagner (Marcha fúnebre de El Ocaso de los dioses) y a Chaikovsky (Segundo tema del Primer Movimiento de la Sinfonía nº 6), sin olvidar mi Sinfonía nº 10... El carácter pseudotrágico de este cuarteto está en que al escribirlo derramé tantas lágrimas...".

La descripción de Shostakovich de su propia obra es bastante completa. El tema autobiográfico (DSCH) aparece continuamente en todo el cuarteto y casi todo el material temático deriva de esa pequeña célula. La escritura musical del Cuarteto prefigura por primera vez las características de los últimos cuartetos (y las últimas obras) de Shostakovich: texturas muy sencillas, melodías infinitas y registros extremos. La sencillez del último estilo de Shostakovich se acerca mucho a la escritura contrapuntística de Bach. Los movimientos extremos de este cuarteto son una buena prueba de ello.

¿Sabías que
tras la muerte de Shostakovich más de veinte compositores se "acordaron" de él y compusieron obras dedicadas a su memoria?. La mayoría de ellas utilizaron el acrónimo DSCH. La más famosa es la de Alfred Schnittke: "Preludium in memoriam Dimitry Shostakovich" para dos violines de 1975.

martes 19 de febrero de 2008

Francisco Javier García Fajer (1730-1809)

Ayer por la noche me encontré en el bulevar de los injustamente olvidados a García Fajer y su Oficio de Difuntos. García Fajer fue el compositor más influyente de la segunda mitad del siglo XVIII. Estudió en Italia, probablemente en Nápoles, y ocupó casi toda su vida el puesto de Maestro de Capilla de Zaragoza. Escribió una ingente cantidad de música religiosa y algunas óperas todas de estilo italianizante.

En la historia de la música española se le recuerda por tres cosas:

1) por introducir el estilo italiano en la música sacra. Esto no fue del agrado de los musicólogos de las generaciones posteriores que andaban ocupados en encontar las raíces de un lenguaje español propio y consideraban cualquier intento de italianización como un paso atrás en la música de los campeones nacionales. Muchos consideran que esta ha sido una razón de peso para que el nombre de García Fajer quedara sepultado en el bulevar de los injustamente olvidados.

2) Su principal labor fue la de sustituir los villancicos navideños (forma tradicional española) por responsorios en la liturgia Navideña. Los musicólogos anteriormente mencionados le echaron otra paletada de tierra encima por este trabajo.

3) Fue el profesor de Mariano Rodríguez de Ledesma otro de los grandes compositores españoles de música sacra.

lunes 18 de febrero de 2008

Conciertos de la Semana (VII)

Madrid

Martes, 19 de Febrero a las 19.30
Auditorio Nacional

Academy St.Martin in the Fields
Solista: Michael Collins, clarinete

Programa:

Schnittke: Moz-art a la Haydn
Mozart: Concierto para clarinete
………………………….
Stravinsky: Concierto en Re
Haydn: Sinfonía nº 45

La Academy St. Martin in the Fields es uno de los grupos de cámara más populares de los últimos quince años. De la mano de Sir Neville Marriner alcanzaron una fama impresionante. Se presentan en Madrid con un programa interesantísimo en torno al clasicismo y el neoclasicismo.

Accesibilidad: 8
Interpretación: 9
Valoración: 8,5

19, 23, 26 y 29 de febrero a las 20.00
Teatro Real

La Gioconda de Ponchielli

Orquesta de la Sinfónica de Madrid
Dir.: Evelino Pidò
Solistas: Violeta Urmana, Fabio Armiliato, Ángel Corella

A lo largo de las próximas semanas, el Teatro Real presenta una interesantísima Gioconda donde destacan las voces de Violeta Urmana y Fabio Armiliato. La celebérrima “Danza de las Horas” está protagonizada por Ángel Corella, el mejor bailarín español de los últimos años. Una producción que “hay que ver”.

Accesibilidad: 9,5
Interpretación: 8
Valoración: 8,5


Viernes, Sábado y Domingo, 22, 23 y 24 de Febrero a las 19.30 y 11.30
Auditorio Nacional

Orquesta Nacional de España
Dir.: Víctor Pablo Pérez
Solistas: José Sotorres, flauta; Sergei Alekshaskin, bajo; José Sacristan, recitador.

Programa:

Kachaturian: Concierto para flauta
……………………….
Shostakovich: Sinfonía nº 13 “Babi Yar”

Víctor Pablo Pérez es probablemente el mejor director español de los últimos veinte años. Su labor al frente de la Orquesta Sinfónica de Tenerife y de Galicia le avalan. Se presenta en Madrid con un programa difícil pero apasionante. El desconocido concierto para flauta de Kachaturian y una de las sinfonías más interesantes de Shostakovich. Solo apto para “iniciados”

Accesibilidad: 5
Interpretación: 8
Valoración: 7


Valencia

Orquesta de Valencia
Dir.: Günter Herbig
Sol: Jean-Yves Thibaudet, piano

Programa:

Liszt: Concierto para piano nº 1
Liszt: Totentanz
……………………..
Sibelius: Sinfonía nº 1

En la segunda semana de Herbig en Valencia, nos presenta uno de los conciertos más apetecibles de la temporada. Dos obras de Liszt con Jean-Yves Thibaudet al piano (un clásico en Sevilla) y la interesantísima Primera de Sibelius. Para no perdérselo.

Accesibilidad: 8
Interpretación: 9, 5
Valoración: 9

Zaragoza

Lunes, 18 de Febrero a las 20.15
Auditorio de Zaragoza

Orquesta de Cámara de Basilea
Sol.: Cecilia Bartoli

Programa: “María García Malibrán. 200 años”

Ver los comentarios de la semana pasada al concierto en Valencia.

sábado 16 de febrero de 2008

Alfred Schnitke: Moz-Art a la Haydn

Alfred Garyevich Schnittke (1934-1998) es el compositor ruso más importante después de la muerte de Shostakovich. En los años setenta y ochenta fue el máximo exponente de la música vanguardista rusa y un icono del socialismo soviético aunque, como en el caso de Shostakovich, a disgusto ya que se exilió a Hamburgo en los últimos años del régimen soviético.

Después de una etapa de vanguardismo serialista, en los años sesenta, a partir de los setenta inició sus investigaciones en el poliestilismo y ya no abandonará este estilo hasta el final de sus días. Sus obras más populares – además de la que oiremos esta noche – son el Concerto Grosso nº 1 y el Concierto para viola.

Moz-art a la Haydn fue compuesta en 1977 para 13 cuerdas. Dedicada a Tatiana Gridenko y Gidon Kremer, la obra está basada en la Música para Pantomima K. 446 de Mozart de la que solo nos ha llegado una melodía incompleta para el primer violín. En su forma original, los músicos deben improvisar en la oscuridad sobre el fragmento de Mozart. Cuando entra el director, se encienden las luces y los músicos interpretan un acorde en unísono que recuerda al de la Creación de Haydn. Después comienza un canon a trece partes sobre la melodía de Mozart aunque con continuas digresiones y excursiones hacia el campo de lo atonal de Schnittke. Al final las luces se van atenuando y los músicos van saliendo poco a poco de la sala y la música va desapareciendo.

viernes 15 de febrero de 2008

Apreciar la música (VI)

En los anteriores capítulos hemos visto los elementos básicos que configuran directamente la interpretación y que, de alguna manera, cualquiera puede apreciar de una manera intuitiva. En los siguientes capítulos vamos a cambiar la perspectiva y vamos a analizar los elementos que componen una interpretación… y que no vemos. Nos vamos a situar en la “zona de camerinos” y analizar todo lo que sucede en un concierto que no trasciende habitualmente al público.

Comenzaremos con una introducción al mundo del mercado discográfico y después analizaremos los promotores (organizadores) de conciertos, los representantes de los músicos, las giras, y la perspectiva del concierto desde el punto de vista del intérprete.

La industria discográfica ha supuesto una revolución en el mundo de la música equiparable a la televisión en el mundo de la comunicación. Antes del desarrollo de la industria, la música era algo inaccesible y estático. El español culto apenas sabía que había una orquesta como la Filarmónica de Berlín por referencias. Con el desarrollo del disco, la gente empezó a tener acceso a unos artistas y a un repertorio que de otra manera no hubiera podido conocer.

Con motivo de la crisis de ventas por las copias ilegales, ha habido un proceso de fusión y casi todas los sellos importantes en la música clásica pertenecen a la compañía “Universal Music”: Deutsche Grammophon, Decca, Philips…

Algunas compañías grandes sobreviven – por poco tiempo - como EMI y Sony.

Por otro lado, hay un mercado “independiente” que está copado por otra gran multinacional “Armonía Mundi”: Hyperion, Chandos… Dentro de las independientes, destaca el sello BIS que se ha especializado en música contemporánea y Naxos.

La crisis de las casas discográficas es tal que quedan pocos sellos que puedan pagar regularmente por las grabaciones. En este sentido, salvo artistas de mucho renombre u orquestas de primera fila, el resto de los artistas no suelen cobrar por las grabaciones sino que les pagan en royalties (es decir, un porcentaje de los beneficios que genera el CD). Hay incluso algunos sellos que cobran a los artistas y a las orquestas por editar sus discos.

Aunque pueda parecer extraño, muchos artistas llegan a pagar por editar sus discos ya que, para ellos, es una publicidad importante y recuperan la “inversión” con los conciertos que consiguen gracias a la publicidad de sus discos.

En la próximas sesión hablaremos de las representantes.

¿Sabías que en la época dorada del disco de vinilo, muchos artistas vaticinaban el fin de los conciertos públicos?. Glenn Gould renunció por completo a dar conciertos en público y estuvo toda su vida grabando. Por cierto, canturreaba siempre mientras tocaba. Os dejo con el bellísimo Concierto para piano (clave) de Bach en re menor.



jueves 14 de febrero de 2008

Óscar Wilde: los años de cárcel


Óscar Wilde (1854-1900) es el escritor de lengua inglesa más leído y traducido después de Shakespeare. Todo el genio y el brillo que desplegó en su obra, no fue capaz de aplicarlo a su vida y, después de gozar el néctar de la fama, el respeto y el reconocimiento público, acabó condenado a la cárcel y murió en la pobreza, abandonado por su familia y amigos.

La historia comienza en 1891 cuando Óscar Wilde conoce en una fiesta al joven Lord Alfred Douglas, hijo del Marqués de Queensberry. En seguida Óscar Wilde y Lord Alfred ("Bosie") se hicieron íntimos y comenzó una larga amistad jalonada con invitaciones, cartas y viajes. El Marqués de Queensberry, célebre por haber establecido las normas del boxeo moderno, era un hombre muy temperamental y agresivo y en seguida se posicionó contra Óscar Wilde al que veía como una amenaza contra su hijo. Bosie, que había heredado el carácter temperamental de su padre, volvió odio por odio y utilizó a Óscar Wilde para enfrentarse a su padre.

La situación comenzó a complicarse cuando Bosie conoce a un macarra barriobajero (Wood) al que invita a vivir a su casa una temporada. Wood descubre la correspondencia de Bosie con Oscar Wilde y roba algunas cartas para chantajear a Wilde. A partir de ese momento, Wilde vivirá pendiente de la extorsión continua de Wood y otros dos secuaces.

Por otro lado, la situación entre Bosie y su padre cada vez se torna más tensa. Bosie ha roto con su padre y vive a expensas de Oscar Wilde derrochando en poco menos de un año casi toda su fortuna. Oscar Wilde está en la cima de su popularidad con el estreno en 1895 de "El Abanico de Lady Windemere" y "La importancia de llamarse Ernesto". El Marqués intenta acudir al estreno de "La importancia de llamarse Ernesto" pero Oscar Wilde, que estaba advertido, consiguió que la policía le impidiera el paso. Cuatro días más tarde, le deja una tarjeta en el Club Albemarle: "To Oscar Wilde posing as a sodomite".

Empujado por la rabia de Bosie contra su padre, Oscar Wilde toma la peor decisión de su vida: denuncia al Marqués de Queensberry por difamación. Apoyado en testigos falsos y, tras la aparición de la famosa correspondencia robada por Wood, el Marqués prueba fácilmente que no ha difamado y Wilde se tiene que enfrentar a un juicio por sodomía. En apenas unas semanas es condenado a dos años de trabajos forzados en la Cárcel de Reading. Al mismo tiempo, todos sus acreedores a los que había pedido dinero para costear los lujos de Bosie, se echan encima de Wilde exigiendo su dinero y tiene que declararse en bancarrota. Sus bienes se malvenden y queda en la ruina. Su mujer y sus dos hijos tienen que cambiarse el apellido y huyen a Europa.

En atención a su nombre y fama, Scotland Yard dicta la orden de arresto con el tiempo suficiente para que Wilde pueda escapar tomando el último tren hacia Francia. Sin embargo, Wilde en otra decisión, extraña y en contra de la opinión de sus amigos decide despedirse de Bosie e ingresa en prisión.

En la Cárcel de Reading tiene que realizar trabajos manuales hasta la extenuación. El alcaide es muy estricto y no le permite escribir. Por mediación de sus amigos consiguen transferir al alcaide y el nuevo director de la prisión le encarga del jardín y de la encuadernación de la biblioteca. Por fin tiene acceso al papel.

En los dos años que estuvo en la cárcel escribió sus dos obras maestras: "La balada de la cárcel de Reading" y "De Produndis". La primera es una balada sobre un prisionero condenado a muerte por haber matado a su amante y, a través del sentimiento trágico de su condena, proyecta la tragedia de su vida:


Like two doomed ships that pass in storm
We had crossed each other's way:
But we made no sign, we said no word,
We had no word to say;
For we did not meet on the holy night,
But in the shameful day.

Como dos barcos que se cruzan en una tempestad
Nuestros dos caminos se han cruzado:
Pero no hicimos ninguna señal, no dijimos nada
No teníamos nada que decirnos;
Porque no nos conocimos en la noche santa,
sino en el día de la ignominia.

La otra gran obra que Wilde escribió en la cárcel fue la carta más extense que se conserva en toda la historia de la literatura (unas doscientas páginas). Es una carta dirigida a Bosie donde cuenta la historia de ambos y reflexiona sobre la condición humana. Originalmente, Óscar Wilde la tituló Epistola in Carcere et Vinculis pero triunfó el título que le dio el editor de Wilde: De Profundis. En efecto, esta carta extensa es la herencia espiritual de Wilde:


"Nos hemos conocido durante más de cuatro años. La mitad de este tiempo la pasamos juntos, la otra mitad he tenido que consumirla en prisión como resultado de nuestra amistad. No sé dónde recibirás esta carta, ignoro incluso si llegará a tus manos. Roma, Nápoles, París, Venecia, alguna hermosa ciudad junto a un río o frente al mar te contiene. Te rodea, si no el inútil lujo que tuviste conmigo, al menos todo lo que es placentero para la vista, el oído y el gusto. La existencia te es muy grata y, no obstante, si eres cuerdo y anhelas que la vida te resulte aún más, pero de un modo muy distinto, la lectura de esta carta terrible - sé que lo es - tendrá que representar para ti una crisis y un momento decisivo de tu vida, como el escribirla lo ha sido para mí. Tu pálido rostro se sonroja fácilmente bajo los efectos del vino y del placer. Tanto mejor si mientras lees lo que he escrito de vez en cuando tu cara arde de vergüenzacomo si la acercases a un horno. El vicio supremo es la limitación de espíritu. Todo lo que se comprende está bien."

En 1897, Óscar Wilde sale de la cárcel pero ya no será sino una sombra de lo que fue. Vaga por Europa, de ciudad en ciudad, alejado de su familia y sus amigos. Muere en la soledad en 1900. En 1903 Max Reinhardt produjo Salomé en Berlín y Richard Strauss estrenó su ópera homónima con un libreto basado en la obra de Wilde. Desde ese momento, el mito de Wilde comenzó a esparcirse por toda Europa.

martes 12 de febrero de 2008

Poulenc, el Grupo de los Seis y el Neoclasicismo

Francis Poulenc (1899-1963) es uno de los compositores más fascinantes de la primera mitad del siglo XX. Tras participar en la Primera Guerra Mundial, comienza su carrera como compositor. En seguida forma un grupo con Honegger, Milhaud, Auric, Tailleferre, Durey conocido como el Grupo de los Seis. Este grupo estaba apadrinado por Erik Satie y Jean Cocteau. El grupo nace como reacción frente a la Schola Cantorum que representa el establishment romántico-académico con Saint-Saëns, Franck y Vincent D'indy a la cabeza. También se opone al excesivo amaneramiento de la música impresionista de Ravel y Debussy.

Desde un primer momento, el Grupo de los Seis adopta el lenguaje de las vanguardias y se convierte en el máximo exponente del lenguaje musical de vanguardias. Con el tiempo, cada autor irá buscando su propio camino por el espinoso labrinto de las vanguardias: Honegger será el máximo representante del futurismo con obras como "Rugby" o "Pacific 231", Erik Satie nunca abandonó sus posiciones en el dadaísmo y surrealismo con las "Tres piezas en forma de pera" o "Parade" (un ballet donde introduce el sonido de las máquinas de escribir o de las pistolas).

Sin embargo, los dos autores más importantes del Grupo de los Seis - Darius Milhaud y Francis Poulenc - se desviarán desde un primer momento hacia el Neoclasicismo. El Neoclasicismo es un movimiento que regresa a las estructuras musicales del clasicismo vienés del siglo XVIII (Mozart, Haydn y Beethoven) desde una óptica contemporánea. Es en definitiva, un clasicismo coloreado por el jazz, ritmos trepidantes y disonancias imposibles. El máximo exponente del Neoclasicismo no será Poulenc ni Milhaud sino Stravinsky que lo adoptó como lenguaje propio y escribió obras geniales en los casi cincuenta años que estuvo adscrito a este movimiento.

Pero volvamos a Poulenc. Durante los años veinte lleva una vida loca - muy en la línea de los felices años veinte parisinos - de juergas desenfrenadas y una vida amorosa desordenada. Sin embargo, desde comienzo de los años treinta comienza a experimentar la muerte de varios amigos. En 1936 muere en un accidente de coche Pierre-Octave Ferroud y Poulenc realiza una peregrinación para visitar a la Virgen Negra de Rocamadour. En este viaje sufre una transformación espiritual y se convierte al catolicismo.

En los siguientes años, escribe sus obras más impresionantes: el Gloria, Stabat Mater, la Misa en Sol Mayor y su obra maestra: su ópera "Diálogo de Carmelitas". En estas últimas obras, alcanza una hondura espiritual inigualable, convirtiéndose en el máximo exponente del existencialismo cristiano musical.

Entre sus obras destacan:

Diálogo de Carmelitas (ópera)
Gloria (Coro y orquesta)
Stabat Mater (Coro y orquesta)
Concierto para dos pianos y orquesta
Sonata para flauta y piano

Merece la pena escuchar un ejemplo de cada época. En primer lugar el Concierto para dos pianos y orquesta (1932) que representa esa primera parte más brillante:




En segundo lugar, un fragmento del comienzo del Stabat Mater (1950):

lunes 11 de febrero de 2008

Conciertos de la semana (VI)

Madrid

Lunes, 11 de febrero a las 20.00
Auditorio Nacional

Grigori Sokolov, piano

Programa:

Mozart: Sonata K. 280
Mozart: Sonata K. 332
…………………….
Chopin: 24 Preludios

Sokolov es probablemente uno de los tres mejores pianistas vivos. Alejado del bullicio de los medios de comunicación, ofrece pocos conciertos al año de una calidad excepcional. Esta temporada, acude al Ciclo de Grandes Intérpretes de Scherzo con un programa excepcional que incluye una de las grandes cimas de todo pianista: los 24 preludios de Chopin.

Accesibilidad: 9
Interpretación: 10
Valoración: 10

Miércoles, 13 de febrero a las 20.00
Auditorio Nacional

Filarmónica de San Petersburgo
Dir.: Yuri Termikanov
Sol.: Denis Matsuev, piano

Programa:

Rachmaninov: Concierto para piano nº 3
……………………….
Chaikovsky: El lago de los cisnes (suite para orquesta)

La Filarmónica de San Petersburgo es ya un clásico en el ciclo de Ibermúsica. Todos los años acostumbra a venir a España con un programa ruso de la mano de Yuri Termikanov. Esta vez presentan además uno de los nombres que empiezan a sonar en Europa (http://matsuev.ru/) con un programa muy exigente. El Ciclo de Ibermúsica se vende por abono y no pone entradas a la venta.

Accesibilidad: 8
Interpretación: 9
Valoración: 8,5

Jueves, 14 de febrero a las 19.30
Auditorio Nacional

Filarmónica de San Petersburgo
Dir.: Yuri Termikanov
Varios solistas

Programa:

Chaikovski: Iolanta

Programa curioso con una versión no escénica de una ópera desconocida de Chaikovski (las más conocidas son Eugenio Oneguin y La Dama de Picas). Promete hacerse largo para los menos aficionados…

Accesibilidad: 3
Interpretación: 9
Valoración: 6

Viernes, Sábado y Domingo, 15, 16 y 17 de febrero a las 19.30 y 11.30
Auditorio Nacional

Orquesta Nacional de España
Dir.: Mark Albrecht
Sol: Arabella Steinbacher

Programa:

Shostakovich: Concierto para violín nº 1
…………………
Strauss: Vida de Héroe

Semana de jóvenes en Madrid. La jovencísima Arabella Steinbacher va camino de converstirse en una importante referencia del violín. Carisma y estilo han marcado desde el principio una exitosa carrera. Un programa interesante aunque duro para los principiantes.

Accesibilidad: 6
Interpretación: 8
Valoración: 7

Valencia

Jueves, 14 de Febrero a las 20.15
Palau de Valencia

Orquesta de Cámara de Basilea
Sol.: Cecilia Bartoli, mezzo

Programa: “María García Malibrán. 200 años”

Hablar de Cecilia Bartoli, es hablar de uno de los fenómenos mediáticos más importantes de los últimos años. Sus virtudes son una presencia escénica tremenda y una coloratura inigualable. Sus defectos: muy poco volumen de voz. Ha arrastrado tras de si partidarios y detractores. Lo cierto es que nadie se queda impasible después de haberla escuchado.

Accesibilidad: 9,5
Interpretación: 9
Valoración: 9,5

Viernes, 15 de Febrero a las 19.30
Palau de Valencia

Orquesta de Valencia
Dir.: Günter Herbig

Programa:

Mozart: Sinfonía nº 40
…………………….
Schubert: Sinfonía nº 9 “La Grande”

Günter Herbig regresa a Valencia con un interesantísmo programa con dos obras esenciales de la literatura musical. Un concierto que merece la pena.

Accesibilidad: 8
Interpretación: 7
Valoración: 7,5

jueves 7 de febrero de 2008

F.J. Haydn: Sinfonía nº 45 “Los adioses”

La Sinfonía nº 45 de Haydn (1732-1809) es una de las obras más populares y fascinantes de su autor. Compuesta en 1772 en pleno apogeo del Sturm und Drang la obra combina de manera magistral los registros de lo violento y de lo sensible.

La anécdota de la composición es bastante curiosa. El Príncipe Nicolás, patrón de Haydn, residía en la época estival en su Palacio de Esterhazy y durante el resto del año en Viena. Los empleados, que no podían traer sus familias a Esterhazy – con excepción de Haydn – ardían siempre en deseos de regresar a Viena. En 1772, el príncipe Nicolás demoraba día a día el regreso a la capital y los empleados estaban desesperados. Pidieron ayuda a Haydn y este decidió componer esta sinfonía.

La sinfonía está en la línea de sus sinfonías Sturm und Drang: tonalidad menor y contrastes extremos. Sin embargo, el final de esta sinfonía es único en la historia: después del explosivo allegro final, se presenta un inesperado adagio en el que poco a poco los músicos dejaban de tocar, apagaban la vela del atril, hacían una reverencia y salían de la sala despidiéndose de su señor. Así van dejando todos de tocar hasta que la sala quedó vacía.

La historia cuenta que cuando se iban ya los últimos dos violines dijo el príncipe: “Bueno, si todos se van, igual nosotros también deberíamos irnos”. Y al día siguiente partieron para Viena.

lunes 4 de febrero de 2008

Conciertos de la semana (V)

Madrid

miércoles, 6 de febrero a las 20.00
Auditorio Nacional (Sala de Cámara)

Cuarteto Artemis

Programa:

Beethoven: Cuarteto op. 18, nº 5
Kapustin: Cuarteto
.............................
Chaikovsky: Cuarteto nº 2

El Cuarteto Artemis es uno de los cuartetos jóvenes que van pegando más fuerte. Su última grabación con Leif Ove Andsnes es de referencia. Presentan un programa muy interesante con un cuarteto de los op. 18 de Beethoven, una obra moderna y el segundo cuarteto de Chaikovsky que es una delicia. Un concierto ideal para iniciarse en la música de cámara.

Accesibilidad: 8
Interpretación: 7
Valoración: 7,5

8, 9 y 10 de feberero a las 19.30 (el domingo a las 11.30)
Auditorio Nacional

Orquesta Nacional de España
Dir.: Ilán Volkov
Sol.: Manuel Barrueco


Programa:

Gluck: Los chinos, obertura
Takemitsu: Vers, para guitarra y oboe d'amore
............................
R. Sierra: Danzas concertantes para guitarra y orquesta
Bartok: El mandarín maravilloso

La Orquesta Nacional vuelve a invitar al joven Ilán Volkov - director titular de la BBC Scottish - con un programa un poco deslabazado con una rareza de Gluck. dos obras de rabiosa actualidad y una obra maestra de Bartok. Concierto de nivel avanzado.

Accesibilidad: 2
Interpretación: 6
Valoración: 4

Domingo, 10 de Febrero a las 19.30
Auditorio Nacional

Haydn Philharmonic
Dir.: Adam Fischer
Orfeó Catalá
Solistas: Verónica Cangemi, Roberto Sacca, Thomas Quasthoff


Programa:

Haydn: La Creación

Ibermúsica comienza con la obra maestra de Haydn. Una delicia de oratorio donde trato de imitar el modelo de los oratorios de Händel y consiguió crear una obra maestra del repertorio occidental. Interpretación a cargo de una orquesta relativamente nueva con un director de recursos – el nuevo director titular de la Orquesta de la Radio Húngara – y un reparto de solistas de lujo. Para no perdérselo.

Accesibilidad: 7
Interpretación: 9,5
Valoración: 9

Valencia

Jueves, 7 de febrero a las 20.15

Cuarteto Artemis

(Véase comentarios en Madrid)

Viernes, 8 de febrero a las 19.30

Orquesta de Valencia
Dir.: Yaron Traub
Sol.: Elisso Virsaladze


Programa:

Chopin: Concierto para piano nº 1
………………………
Chaikovski: Sinfonía nº 6

Concierto de lujo en Valencia con una de las grandes referencias pianísticas de los 80 y 90. Programa sencillo y gustoso. Para no perdérselo.

Accesibilidad: 9
Interpretación: 9
Valoración: 9

domingo 3 de febrero de 2008

Alejo Carpentier y la música


El escritor cubano Alejo Carpentier (1904-1980) es tal vez el mejor ejemplo de la utilización de recursos musicales dentro de la novela. En esta breve monografía esbozaremos las líneas maestras de su carrera como escritor y analizaremos los elementos musicales que se pueden apreciar en su producción literaria.


Asociado a los movimientos revolucionarios marxistas de la década de los veinte y de los treinta, Alejo Carpentier comienza su carrera escribiendo artículos políticos en defensa del modelo político de Lenin.

Tomó parte activa en la Protesta de los Trece y se asoció al Grupo Minorista relacionado con los movimientos de apoyo a la Revolución Soviética.

Tras el fracaso de la Protesta de los Trece fue encarcelado acusado de comunista. Tras siete meses de cárcel protagoniza una espectacular fuga con el pasaporte francés del poeta Robert Denos. A partir de ese momento se instalará en París viajando continuamente por toda Europa. En 1939 regresa a Cuba donde permanece hasta 1945. Sin embargo, será tras el triunfo de la Revolución Cubana de 1959, cuando Carpentier se instale en Cuba definitivamente.

Alejo Carpentier desarrolló una intensísima actividad a lo largo de su vida. Comprometido como estaba con la Revolución del Proletariado, realiza diversas y variadas actividades: trabaja en la radio y dirige los estudios Foniric, escribe libretos para ballet y trabaja durante muchos años como embajador de la Cuba revolucionaria.

Su gran pasión fue la etnografía y dedicó gran parte de su vida a viajar por América buscando paisajes e historia que luego fue plasmando en sus novelas. Los viajes que más le marcaron fueron a Haití con el escritor Louis Jover y a Venezuela donde luego situará la idílica tierra donde transcurren Los Pasos perdidos.

Alejo Carpentier estaba más interesado en sus estudios de música que en la literatura. Estudió música en Cuba para, más tarde empezar los estudios de arquitectura – estudios que nunca llegaría a terminar. Comienza a escribir en 1922 (con tan solo 16 años) artículos incendiarios en El Debate. Su primer artículo “Pasión y muerte de Miguel Servet”.En 1923 es nombrado redactor de la revista “Hispania” y colabora en “Carteles”, “Chic” o “Universal” o “El País”. En 1924 comienza en la revista “Social” a escribir crónicas musicales y de arte.

En 1926 se dedica a organizar conciertos de música nueva y presenta por primera vez en Cuba, las obras de Stravinsky, Ravel, Poulenc y Satie.

Tras su sorprendente fuga a Francia dirigirá la revista Musicalia y colabora para las revistas Bifur, Documents y La Revolución Surrealista asociados a los movimientos de vanguardia. Durante la Guerra Civil Española escribe numerosos artículos antibelicistas y en apoyo al bando republicano recogidos bajo el epígrafe España bajo las bombas.

La música es uno de los elementos fundamentales que vertebra la producción literaria de Carpentier y lo hace en tres niveles.

El primer nivel sería el de la temática musical que se presenta constantemente en toda su obra en su vertiente culta - un buen ejemplo es Concierto Barroco que describe la Venecia musical de comienzos del siglo XVIII y que está basada en Montezuma de Vivaldi – y en su vertiente popular – Ecue-Yamba-O! describe de manera magistral la música popular cubana asociada a los ritos de la santería y otras prácticas religiosas ancestrales.

El segundo nivel sería el nivel estructural. Alejo Carpentier intenta reproducir las formas musicales convencionales en sus obras. Estas estructuras formales – forma sonata, rondó, variaciones – se pueden observar muy claramente en Concierto Barroco o en la Consagración de la Primavera y se materializa en constantes repeticiones y retornos en temas, campos semánticos y en la repetición obsesiva de algunas palabras. Como apunta el profesor Camilo Rubén Fernández acerca de su Concierto Barroco: escribir un relato es como crear un concierto de Vivaldi, donde los significantes cumplan la función de ser notas que se anidan en los pentagramas

El último nivel sería el del lenguaje en su vertiente fonética. Si hay algo que caracteriza la literatura de Alejo Carpentier es ese barroquismo exacerbado en el lenguaje que se acerca en cierto modo a la poesía. Carpentier intenta crear música a través del lenguaje y cuida mucho el ritmo. Concierto Barroco comienza:

“De plata los delgados cuchillos, los finos tenedores; de plata los platos donde un árbol de plata labrada en la concavidad de sus platas recogía el jugo de los asados; de plata los platos fruteros, de tres bandejas redondas, coronadas por una granada de plata”

En este comienzo, se puede observar claramente la interrelación de estos dos últimos niveles: el estructural, expresado a través de las repeticiones obsesivas y el fonético que se apoya en la aliteración, la anáfora y el ritmo que roza en ocasión los límites de la poesía.


En definitiva, la obra de Carpentier no es solamente una genialidad desde el punto de vista literario. Los elementos musicales se entremezclan y se imbrican de manera genial en su obra como nunca nadie antes lo había conseguido.

Prosigo con la penosa tarea de desmitificar a las grandes figuras a través de los programas de televisión:

sábado 2 de febrero de 2008

El público y la música contemporánea

Cuando Milton Babitt escribió en los años cincuenta su célebre artículo "¿A quién le importa si tu escuchas?" no estaba sino certificando el divorcio del público con la música de su tiempo. En la época más experimental de la historia de la música clásica (años 50 y 60) se creó una triste separación de la audiencia y los creadores.

Por desgracia, como en todo divorcio, los que más sufren son los niños y es nuestra generación la que ha padecido las consecuencias de los errores pasados. La época actual es estéticamente confusa porque los autores ofertan algo que el público ya no demanda. Y como en todos los matrimonios mal avenidos, cuando a uno no siente el cariño del cónyuge infiel, tira de agenda y vuelve en busca de antiguos amores. El público engaña a los creadores con antiguos amantes (Bach, Beethoven, Brahms, Mahler, Wagner...) e icluso, como el creador infiel no reacciona, el público prefiere descubrir amigos que estaban (justamente) olvidados - Salieri, Hummel, Spohr, Raff, Arenski, Liadov - antes que volver los ojos al amante despechado.

Por su parte, el autor - que es de un orgullo insano - en vez de buscar una fórmula que le reconcilie con su otrora amada audiencia acude a Papá Estado para decirle que su amante le es infiel, que se ha largado con todo el dinero y que apenas pueden sobrevivir con lo poco que le queda. Le cuenta a Papá que su labor, aunque económicamente sea del todo improductiva, es fundamental para aumentar el prestigio de la Cultura Española (esto último varía según la autonomía y también puede cambiarse por Catalana, Gallega, Vasca, Extremeña,Riojana o Ceutí).

Papá Estado que viene de buena familia y no repara en gastos cuando se trata de un hijo - aunque le haya salido rana - habla con sus amigos que gestionan las orquestas nacionales (lease también, autonómicas) y le pide que le den un trabajillo al chico para que vaya tirando. Como los amigos de Papa Estado viven, al fin y al cabo, de sus ayudas, no tienen más remedio que aceptar y aunque el hijo les parece que es un poco vago y que vive del cuento, le doran la píldora y le hacen un poco la pelota para ver si consiguen un aumento de los fondos para la orquesta.

El hijo se ve tan lisonjeado por todos que se reafirma en sus principios, se crece y piensa que la culpa de todos sus males, la tiene el pérfido público que nunca le ha entendido...

Este culebrón seguirá sin fin hasta que Papá Estado se canse y le de un buen cachete a su díscolo hijastro y le diga que se busque los garbanzos por su cuenta. Ese día volverá a cortejar al público y a replantearse sus principios y sus normas de conducta. Por otra parte, como en todas las rupturas, el público tendrá que comprender que no todo han de ser mimos y caricias y tendrá que poner todo de su parte y ser más receptivo.

Y colorín, colorado... ¿este cuento se ha acabado?

viernes 1 de febrero de 2008

Cambios en el blog

Después de mes y medio de vida y 500 visitas (gracias mamá por apretar tántas veces al link...), la página va a cambiar de dominio y, a partir de ahora, se podrá entrar a través de:

El antiguo dominio redirecciona automáticamente al nuevo. El cambio fundamental es el nombre. La música pasa a un primer plano - quien se pregunté la razón del cambio puede mirar las entradas antiguas y se podrá hacer una idea bien clara - en detrimento de la literatura.

El blog va tomando poco a poco un ritmo estable y regular. Los lunes siempre haremos un pequeño análisis de los conciertos de la semana en Madrid y Valencia aunque intentaremos incorporar poco a poco Barcelona, Valladolid, Bilbao y Sevilla.

A lo largo de la semana aparecerá una nueva entrega de Apreciar la Música, un pequeño artículo un poco más técnico sobre música y otro de literatura. En cualquier caso, se admiten ideas, sugerencias, propuestas y amenazas.

Por último, he propuesto a algunos amigos que colaboren con algún artículo. Esta oferta es extensible para cualquiera que tenga algo que expresar en materia de música o literatura. Estaré encantado de recibir cualquier tipo de colaboración en el e-mail que aparece en el perfil e incluir a sus autores como colaboradores.

Muchas gracias por apoyar este proyecto. Seguro que el resultado merece la pena. Vita brevis, ars longa.

Apreciar la Música (V)

En los anteriores capítulos hemos ido viendo, de manera un poco precipitada, los elementos estéticos básicos para la apreciación de la música (I y II) y estamos analizando los elementos que conforman un concierto (II, III y IV): intérpretes, orquesta, director. Hoy vamos a terminar con los aspectos que confirman un concierto con los auditorios y teatros.

A la hora de hablar de salas de concierto tenemos que tener en cuenta su dimensión física y su dimensión espiritual. Como afirma Alfonso López Quintás, en su estética, las salas de conciertos vienen a ser templos y lugares donde va a suceder algo fantástico; son también lugares de encuentro; son lugares donde reposa la historia cultural de una ciudad o de una nación.

Veamos un ejemplo: cuando acudimos a escuchar un concierto al Musikverein de Viena, no solo apreciamos la hermosa sala dorada sino que también estamos apreciando su historia (el concierto de Año Nuevo, el papel que jugó en la Segunda Guerra Mundial, a Mahler paseando por sus salas...).

Una vez que entramos , no solo escuchamos un concierto, sino que participamos de una serie de ritos que conforman el concierto: llegamos con veinte minutos de antelación, quedamos con los amigos, cuando entra el director todos aplaudimos, permancecemos en silencio y aplaudimos conforme una serie de usos preestablecidos.

En definitiva, hay todo un código de comportamiento con sus significantes a lo largo de un concierto: si una señora abre un caramelo porque se está asfixiado, la gente protestará y la mirará con indignación porque, aunque la señora se comporte de buena fe, se está saltando los códigos de buena práctica que todos, más o menos, hemos asimilado. Si un señor se va sin aplaudir porque tiene que ir al funeral de su tía, caerá fulminado por la mirada de sus compañeros de asiento que entenderán que es un palurdo que no sabe disfrutar de los placeres de un buen concierto. Eso sí, lo peor y que uno nunca debe hacer, si no quiere vivir en el ostracismo social, es aplaudir cuando no toca.

Solamente se aplaude cuando se ha terminado una obra completa, pero de la misma manera que los libros tienen capítulos, las obras tienen movimientos. A veces, uno se puede perder pero hay un truco infalible: nunca seas el primero en aplaudir...

El elemento social en los conciertos tiene también su importancia. Hay mucha gente que asiste a los conciertos para figurar, para conocer, para ver y ser visto. Esto se debe a que, tradicionalmente, se ha considerado la música como un arte superior (no es fácil comprender un concierto sin conocer una serie de códigos) y ha reunido siempre a la elite intelectual. Hay algunos aficionados que se rasgan las vestiduras al ver que gente que no tiene interés en la música mancilla las salas de los conciertos, pero eso en el fondo, viene a ser como los fariseos y escribas cuando se rasgaban las suyas de ver a Jesús entrando en el templo. No pasa nada. Tened en cuenta, que lo realmente mágico de las salas de conciertos es precisamente esa diversidad de gustos, intenciones y pasiones.

Me encantaría poder hablar de temas de acústica pero reconozco mi ignorancia y, si alguno vez hablo de esto, es más por intuición que por conocimiento.

En cuanto a las salas de concierto más emblemáticas podemos citar al Carnegie Hall y Avery Fisher Hall en Nueva York, Royal Albert Hall, Queen Elizabeth Hall, Wigmore y Barbican Center en Londres, Musikverein en Viena, Philharmonie en Berlín, Tonhalle en Zurich y Concertgebouw en Amsterdam.

Si podemos presumir de algo en España es de salas de conciertos ya que, casi todos los auditorios son nuevos y con condiciones acústicas impresionantes. Destacan, Auditorio Nacional, Auditorio de Zaragoza, Auditorio de Valladolid, Baluarte en Pamplona, Kursaal en San Sebastián y Auditorio de Castellón.
En la próxima sesión vamos a hablar de la industria discográfica.