jueves 1 de julio de 2010

Los últimos días de Chaikovsky

Los incondicionales de Piotr Ilich Chaikovsky (1840-1893) no deberían de dejar de leer la biografía de Alexandra Orlova "Chaikovsky. Un autorretrato" (Editorial Alianza). Orlova utiliza los diarios y escritos del compositor para trazar su biografía y solamente aparece para contextualizar los textos y para aclarar algunos episodios que el músico elude. De esta manera explora el subconsciente y el imaginario del compositor y aborda los temas más escabrosos de su vida: su relación con los profesores del Conservatorio, con su hermano Modest y su protectora Nadezdha von Meck, su matrimonio y su homosexualidad.

Todos estos temas se van interrelacionando entre sí de manera que constituyen un puzzle al que le falta una pieza... y Orlova parece que fue la primera en dar una pista de dónde podía encontrarse.

Pongámonos en antecedentes: Chaikovsky fue un compositor de reconocido prestigio a lo largo de su vida. A pesar de sus muchos fracasos, el rechazo casi unánime de la crítica (Hans von Bülow llegó a decir de su Concierto de violín que: nos enfrenta por primera vez a la idea de que puede haber composiciones musicales cuyo tufo hediondo uno puede escuchar) y de los otros compositores, la música de Chaikovsky gozó de un reconocimiento en vida que muchos otros compositores no pudieron disfrutar. El zar Alejandro III le otorgó la orden de San Vladimir y una pensión vitalicia de 3.000 rublos al año y contaba con el apoyo financiero de varios mecenas que le permitieron dedicarse exclusivamente a la composición y viajar libremente por toda Europa.

Aún contando con un reconocido prestigio y un sostén económico, Chaikovsky fue un gran infeliz toda su vida. Alexandra Orlova pone de manifiesto a través de sus diarios la desazón que corroe continuamente a Chaikovsky. Esta desazón se expresa a través del tema del fatum -fatalidad - y musicalmente aparece continuamente como una nota que se repite en un golpe constante como en los primeros compases de su Cuarta Sinfonía:





La explicación de Alexandra Orlova para esa desazón e infelicidad continua reside en su ambigüedad sexual. Chaikovsky tuvo dos relaciones con mujeres: con la soprano Désirée Artôt con la que tuvo un romance que terminó como el rosario de la aurora. Désirée se casó finalmente con un cantante español y aunque Chaikovsky quedó bastante afectado más tarde confesó que fue la única mujer a la que jamás amó.

Su segunda relación fue con Antonina Miliunkova con la que se casó. El matrimonio fue un fracaso completo desde el principio. El compositor documenta con muchos y escabrosos detalles el rechazo que tiene hacia su mujer desde la misma noche de bodas.

Este y otros muchos detalles (documentadas por Alexander Poznanski y Orlova) probaron las tendencias homosexuales de Chaikovski y, sobre todo, el esfuerzo que le llevó toda la vida por tratar de esconderlas y reprimirlas. La homosexualidad en Rusia estaba severamente penada y de ahí todos sus esfuerzos por aparentar un comportamente heterosexual. No debemos perder de vista que Chaikovsky fue una gran figura pública.

El 16 de octubre de 1893 estrena en San Petersburgo su Sinfonía Patética y el 25 de octubre de 1893 muere de cólera en la misma ciudad. El 26 de octubre escribe la Gaceta de San Petersburgo: "¿Cómo pudo Chaikovsky contraer el cólera cuando vivía en las mejores condiciones de higiene y llegó a San Petersburgo hace solo unos días?". También las noticias y los informes de los médicos son contradicitorios y, una parte habla de tifus y otra de cólera al mismo tiempo. La investigación de Orlova apunta también al relato de Modest Chaikovsky sobre la enfermedad de su hermano en la que los síntomas que describe no se corresponden a los del cólera sino más bien al envenenamiento por arsénico.

Alexandra Orlova acude al testimonio de Alexander Voitov, conservador del Museo Ruso de Leningrado que le confesó en 1966 el testimonio que había recogido de Elisabeta Jacobi: Al conde Stenbock-Fermor le preocupaban las atenciones del compositor hacia su sobrino y le entregó una carta al marido de Elisabeta, que por aquel entonces era el fiscal general, para el zar Alejandro III con las acusaciones. Jacobi, para evitar el escándalo, preparó un tribunal de honor en el que se le dio la oportunidad a Chaikovsky de suicidarse a cambio de que la carta nunca saliera a la luz.

Chaikovsky - por lo que se desprende del detallado estudio médico de Orlova - tomó arsénico para evitar el escándalo y los médicos y amigos intentaron ocultar su muerte aprovechando que había habido pocos días antes, una epidemia de cólera.

¿Sabías que otra de las obsesiones de Chaikovsky fue escribir una gran ópera? Escribió 11 óperas, siendo las 11 grandes fracasos. Al final de su vida, Eugenio Oneguin se repuso en San Petersburgo y fue su único éxito en este campo. Hoy en día también se escucha habitualmente La Dama de Picas.

¿Sabías que existe una conusión tradicional para trancribir los nombres rusos en las distintas lenguas? Chaikovsky se conoce fuera de España según la transcripción inglesa Tchaikovsky, también se utiliza en español la grafía Chaikovski.

2 comentarios:

Isabel dijo...

Me ha encantado! Yo sentí curiosidad por la vida de Chaikovsky cuando hablaron sobre él en Clásicos Populares. Me voy a comprar la biografía que recomiendas :)

Jaime dijo...

Qué lujo Kiko! Gracias!