miércoles 11 de enero de 2012

Música y cine (III): What a wonderful world?

La banda sonora de una película ofrece diversas connotaciones emocionales por sí misma, pero su verdadero sentido reside en la relación con la imagen. Son muchos los matices de esta convivencia.

Se tiende a pensar que, en líneas generales, la música glosa a la imagen, la completa, la explica, la define. Sin embargo, hay muchos casos en los que se crea una disonancia entre la música y la imagen de manera que la fuerza reside en el contraste y no en el refuerzo de la expresión.

Propongo tres ejemplos de este contraste. El primero de "La Lista de Schindler" (1993):



El segundo es de "Good Morning Vietnam" (1987):



El último es un tributo del ejemplo anterior en "Bowling for Colombine" (2002):



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Música clásica y cine

3 comentarios:

ramboestevez dijo...

Hola Federico:

Al contrataque después de unas merecidas vacaciones.
Enhorabuena por tu artículo, y vaya música. Compré de la Lista de Schindler un dvd en edición especial hace unos días. Vaya lección de fotografía, de contraluces y planos magistrales dió el señor Spielberg, a los que decían que solo era tirar de cheque y tecnología, pero que de fotografía y de cine poco. Muchas bocas tapó en Hollywood esa merecida película.
Sigue así.

Federico Hernández dijo...

Muchas gracias Ramón. Espero poder seguir regularmente esta temporada. Un fuerte abrazo

Mª Cristina Ramírez Ros dijo...

Qué bien viene leer y escuchar la diferencia, la oposición y el contraste.